El Gobierno cambió su visión. Apenas asumió Mauricio Macri, pensaba que para alcanzar un mayor crecimiento económico se debía bajar la inflación a través de una tasa de interés alta y un valor del dólar bajo, junto a una reducción del déficit fiscal. En cambio, desde los anuncios del 28 de diciembre, con la modificación de las metas de inflación, ahora el equipo económico considera que primero hay que bajar la tasa de interés con un dólar alto, sacrificando la inflación futura con reducción del déficit fiscal.

El objetivo sigue siendo el mismo: la reactivación. Pero la forma de llegar es diferente. Antes se lograba bajando la inflación y ahora, reduciendo la tasa de interés.

“Allí radica el principal peligro que enfrenta la economía: que una baja de la tasa de interés provoque una fuerte suba del dólar, que a su vez genere una mayor inflación y que los salarios se descontrolen y esto, en definitiva, provoque un efecto contrario al buscado: un menor crecimiento de la economía este año y el próximo, que complicará la reducción del déficit fiscal y las negociaciones salariales”, explicó a Infobae un consultor económico de la city porteña.

El mismo especialista advirtió otro problema, que es que “la baja de la tasa de interés del 28,75 al 27,25% anual que hizo el BCRA, en un momento en el que la tasa del bono a 10 años sube en los Estados Unidos, generará que cada vez se dificulte más ir al mercado de capitales del exterior a buscar financiamiento“. Y agregó: “La alta volatilidad en el mercado cambiario hizo poner nerviosos a muchos operadores del sistema financiero. Esa volatilidad es el mayor peligro porque genera una mayor presión en el mercado de pesos, que es donde el Gobierno debe financiarse en el futuro si se complica el financiamiento en el mercado internacional”.

En este sentido, el especialista detalló que si un ahorrista renovó sus Lebacs todos los meses desde el  1º de enero del 2017 hasta el 1º de enero de este año “ganó un 26 % anual en pesos”; en cambio, si compró dólares “ganó un 18% anual en pesos”. “El problema es la volatilidad del tipo de cambio”, apuntó.

(Adrián Escandar)

(Adrián Escandar)

En ese aspecto hay que destacar que desde el Gobierno no ven con preocupación la suba del dólar que se produjo hasta el miércoles pasado, cuando la moneda estadounidense llegó a superar los 20 pesos por unidad y los bancos oficiales intervinieron para bajar el precio de la divisa.

Desde el Foro de Davos, el ministro de Producción, Francisco Cabrera, le restó importancia a la fuerte suba que registró el dólar en los últimos días. La consideró “previsible”, tras el reajuste de la meta de inflación para este año anunciado por Federico Sturzenegger y Nicolás Dujovne durante la conferencia de prensa en diciembre pasado.

Además, el ministro admitió: “Sabíamos que esto de alguna manera iba a producir una apreciación del tipo de cambio”. Para Cabrera, la suba de unos 80 centavos que acumuló el dólar en la última semana, si bien era “algo que estaba calculado”, “generó una volatilidad y un cierto nerviosismo en el mercado financiero que no esperábamos”. Sin embargo, añadió que “a veces la volatilidad es buena para que no haya ganancias financieras extraordinarias, y un tipo de cambio más competitivo es positivo”.

El ex ministro de Economía Domingo Cavallo (Martín Rosenzveig)

El ex ministro de Economía Domingo Cavallo (Martín Rosenzveig)

A esta volatilidad del tipo de cambio, que cerró el viernes en $ 19,75 pesos por dólar en el mercado minorista, se refirió el ex ministro de Economía Domingo Cavallo en su blog. “La alta volatilidad cambiaria, lejos de ayudar a aumentar la demanda de pesos como reserva de valor, tiene el efecto contrario”, escribió.

Para Cavallo, esto refleja “un aumento de la incertidumbre en el mercado de cambios”, en un país acostumbrado a que la inflación siempre termine desvalorizando a los pesos porque”hace que sea casi imposible que la gente común prefiera ahorrar en pesos antes que en dólares”.

“No hablo de los financistas capaces de llevar adelante operaciones de arbitraje entre tasas internas y externa de interés, el carry trade en la jerga financiera, sino del ahorrista no sofisticado”, apuntó Cavallo.  Y agregó: “No debe sorprender que mientras el BCRA trata de aumentar la demanda de pesos pagando altas tasas sobre las Lebacs y succiona dólares de los carry traders, más de un millón de ahorristas compren y acumulen mensualmente miles de millones de dólares”.

En este contexto, señaló que el Banco Central debería manejar su política monetaria de metas de inflación “no sólo con la tasa de interés sino con el tipo de cambio nominal”.

Javier Milei

Javier Milei

Por su parte, el economista Javier Milei explicó a Infobae que “la suba que viene experimentando el dólar se va a trasladar a los precios”. Además, sostuvo que la devaluación “no sirve para nada” y añadió que el Gobierno “está buscando mayor competitividad a través de la pérdida de poder de compra de los salarios”. Para Milei las variables económicas “siguen alteradas” porque el Gobierno “no quiere tocar el gasto y reducir el déficit fiscal” ni hacer “el ajuste fiscal que corresponde”. “La administración de Mauricio Macri quiere que todo el costo de tratar de mejorar la competitividad se pague con menores salarios en dólares del sector privado”, apuntó.

Asimismo, el economista calificó como “una locura” cambiar las metas de inflación y dejar subir el dólar porque “el precio de los alimentos y muchos bienes esenciales para la gente están expresados en esa moneda”, y entonces eso contribuirá a un aumento de la pobreza y la indigencia, por la pérdida de poder adquisitivo de los salarios. “Si vos devaluás y se te va a los precios, la devaluación no te sirve para nada, y además cae la demanda de dinero; sube primero el dólar pero detrás van a subir los precios y van a caer los salarios medidos en dólares, por lo tanto, se van a complicar también las negociaciones salariales y no se va a recuperar el consumo privado que cayó el año pasado un 1%”.

En el Gobierno sostienen se aplicarán “paritarias libres” y que el 15% de aumento es sólo “una referencia”. Tampoco descartaron aplicar cláusula gatillo “si sirve para hacer crecer el salario real”. Sin embargo, desde el Foro de Davos, el ministro Nicolás Dujovne dijo que “sin la cláusula gatillo sería más fácil el proceso de desinflación”.

La intención del Gobierno de ponerle un límite a la discusión salarial ha puesto a los gremios opositores en alerta y fueron varios los sindicalistas que declararon que “el tope del 15% es una fantasía” que no iban a aceptar, explicó a Infobae una fuente cercana a la CGT.

La cláusula gatillo puede convertirse en un duro escollo para las futuras negociaciones salariales; pero el sindicalismo opositor prepara un fuerte contraataque y el nombre del instrumento que utilizarán es la ultractividad. La cual sostiene que  los convenios colectivos mantienen su vigencia incluso después de su vencimiento hasta tanto sean reemplazados por un acuerdo nuevo. “Está incluido en la leyes laborales como la 14.250 y la 25.877 y ésta última establece en su artículo 13 que una convención colectiva de trabajo, cuyo término estuviera vencido, mantendrá la plena vigencia de todas sus cláusulas hasta que una nueva convención colectiva la sustituya, salvo que se hubiese acordado lo contrario”, detalló la fuente.

En los últimos días la mayoría de los sindicatos opositores han manifestado que “las cláusulas gatillo que fueron incorporadas en varias de las negociaciones más importantes del año pasado, como las de los Empleados de Comercio, los albañiles de UOCRA o los estatales de UPCN, y los bancarios de la Asociación Bancaria se mantendrán vigentes este año a pesar de la negativa del Gobierno en la medida que no sean sustituidas por acuerdos renovados“.

Esto implica que si el Gobierno quiere “trabar” las discusiones salariales que no se ajusten al tope de 15% se podrán accionar las cláusulas de 2017. “Estas fueron las que permitieron compensar eventuales pérdidas por subas inflacionarias, y que deberían reajustar los sueldos cada mes al darse a conocer la suba del índice del costo de vida. La que la puso en práctica fue la Gobernadora María Eugenia Vidal para la paritaria docente“, indicaron desde la CGT.

Este lunes, con el regreso del ministro de Trabajo, Jorge Triaca, se reanudaran las negociaciones del Gobierno con los gremios. Luego del arreglo de un aumento del 15 % sin clausula gatillo para los Empleados de Comercio, viene el acuerdo de los bancarios.

(Nicolás Stulberg)

(Nicolás Stulberg)

El martes pasado la Asociación Bancaria, liderada por Sergio Palazzo, no aceptó el aumento del 9 % que proponen las tres cámaras empresariales. Piden un 15 % con la clausula gatillo y utilizan el argumento de la ultraactividad.

Desde el ministerio de Trabajo sostienen que “la ultraactividad es para los convenios colectivos pero no para acuerdos con paritarias”. También ponen en duda la cuota solidaria del 1% que algunos gremios como el de Palazzo descuentan a los no afiliados de manera compulsiva al igual que el aporte de 1% que hacen los bancos sobre su nómina salarial para financiar la obra social de los bancarios.

Fuente: Infobae.