El embajador de Francia en la Argentina Pierre, Henri Guignard, extendió todas sus virtudes diplomáticas de un sólo golpe: emitió elogios hacia la Argentina, se mostró confiado en que el próximo encuentro de Mauricio Macri con Emmanuel Macron en París en enero próximo tendrá buenos resultados pero al mismo tiempo, lanzó duros cuestionamientos al apuro que tiene el Mercosur para alcanzar un acuerdo de libre comercio con la Unión Europea.

“Espero que el próximo encuentro de Macri y Macron en París permita convencer a las empresas francesas para invertir en la Argentina”, dijo Guignard a Infobae en su amplio despacho del Palacio Ortíz Basualdo. No sólo ello: el diplomático francés dio un paso más y aventuró que “la reforma laboral que se propone encarar Macri puede generar confianza en los inversores franceses“. Para el embajador de Francia en Buenos Aires “en la Argentina ya se mostró que hay seguridad jurídica” y evaluó que si bien los actos de violencia que se vieron en los últimos días en el país “no dan una buena imagen de la Argentina”, aclaró que “no se puede juzgar al gobierno de Macri por esos casos puntuales”.

Claro que el mensaje de Guignard no es completamente optimista. Al abordar el fracaso de las recientes negociaciones entre el Mercosur y la UE fue tajante: “todos lamentamos lo que ocurrió porque esto iba a ser una muestra de apertura en contraposición a un Estados Unidos cerrado. Pero no queremos un acuerdo a cualquier precio”, dijo.

-¿Por qué cree que se trabaron las negociaciones entre la Unión Europea y el Mercosur recientemente?
-Vemos que las diferencias que aparecen entre negociadores de la Unión Europea y de Mercosur encuentran agendas complejas de acercar. El Mercosur muestra una necesidad de avanzar rápido por el calendario electoral que hay en Brasil y Paraguay y con un presidente Macri que tiene la voluntad de cumplir su programa. Del otro lado, una Unión Europea con una Francia y varios otros países que tienen sensibilidad agrícola ante una sociedad civil que pueda reaccionar ante una serie de acuerdos de libre comercio que ya se establecieron con Canadá, con Japón, Australia y Nueva Zelanda. Queremos tener la capacidad de integrar toda esa apertura. Esto lleva mucho tiempo para la UE y con socios del Mercosur que no quieren tomar tiempo.

-Sin embargo, aquí culpan a Francia en particular por haber puesto frenos y trabas a las negociaciones…
-No, no es así. Francia desde que estuvo Hollande aquí pidió un acuerdo ambicioso que no limite la asociación pero que tome otros aspectos como clima, los aspectos fitosanitarios, que sea balanceado y que tenga cuidado en tomar los intereses particulares de cada lado. De hecho, en la UE está polarizado el tema entre un sector que quiere tomarse su tiempo y aquellos que quieren una premura como el Mercosur. Pero Francia expresó eso de manera directa en las negociaciones. Siempre digo que vean detrás de mi espalda que detrás de Francia hay muchos países escondidos. Ahora Macron plantea un acuerdo ajustado a los nuevos tiempos. Quiere que haya condiciones para llevarlo adelante. Por ejemplo, que la carne que va a llevar el Mercosur a Europa esté bajo normas sanitarias y esta posición la tienen muchos países. Eso hace que tome tiempo. Francia dijo en la UE que no están reunidas las condiciones plenas. Ahora cada bloque se debe reunir para evaluar todo esto. La tercera semana de enero la UE y el Mercosur se reunirán en Bruselas. Lo único que planteamos es que no están reunidas todas las condiciones para firmar un acuerdo. Del lado del Mercosur creo que tampoco están satisfechos. Todos lo lamentamos porque esto sería dar una muestra de apertura en contraposición con un Estados Unidos cerrado. Pero no queremos un acuerdo a cualquier precio.

-¿Cree que las relaciones bilaterales entre la Argentina y Francia están en un buen momento?
-Las relaciones bilaterales son muy buenas. La visita de Hollande ratició que ambos países tienen mucho en común. Se firmaron unos 40 textos de acuerdo y ahora que preparamos la visita de Macri a Francia en enero (se estima que para el 27 y 28) y revisaremos esos acuerdos firmados. Todo está cumplido. Las empresas que están aquí están invirtiendo en todos lados, en Vaca Muerta, en las automotrices, Carrefour, en muchos rubros. Hay un flujo de inversión francesa importante. Falta todavía una inversión de empresas nuevas que vean a la Argentina como punto de aterrizaje en América latina. Muchas de estas empresas estaban esperando el resultado de las elecciones y espero que el próximo encuentro franco-argentino permita convencer a esas empresas. Hay otros temas que hay que despejar. Casos heredados del pasado como los litigios del CIADI. Teníamos nueve casos y ahora solo hay dos casos pendientes. Uno entre el Estado francés y el argentino para ir a un arbitraje y el asunto de Suez con la empresa de Aguas que está en negociación. Mi esperanza es que este asunto esté arreglado. La resolución de estos temas son una señal muy importante. Esto permitirá invertir en Argentina.

-¿Ya está cerrado el acuerdo para la venta de aviones y lanchas francesas al Ministerio de Defensa?
-Hay buenos acuerdos en materia militar. Se firmó ayer (por el miércoles) con Defensa la compra de los cinco aviones Super Étendard que pronto llegarán a la Argentina. Teníamos una conversación sobre barcos patrulleros para la defensa y esto se interrumpió por la tragedia del submarino ARA San Juan. Me imagino que el gobierno se tomará un tiempo en revisar donde está la respuesta adquisitiva y cuando la Argentina presente licitaciones allí estaremos. Estamos abiertos a todas las posiciones. Tenemos mucho que aportar a la Argentina en este campo.

-Usted dice que las empresas estaban esperando las elecciones. Pero Macri ya ganó las elecciones legislativas y se esperan aun inversiones…
-Hoy Mauricio Macri habla también como presidente del G20 y tuvo dos elecciones que le dieron un mandato claro. El oficialismo puede negociar con la oposición en el Parlamento de manera democrática. No veo que se pueda impedir que más empresas puedan venir a invertir al país. Espero que la visita de Macri logre convencer aun más a las nuevas empresas para invertir aquí. El problema son las distancias de los mercados. París está lejos de estos centros de consumo. Las inversiones de Argentina están concentradas en infraestructura con la industria local. Pero cuando haya inversiones para trenes, rieles, programas de Plan Renovar y otros habrá más empresas francesas que van a participar. Este gobierno lleva dos años y debe ordenar situaciones muy complejas que heredó. Pero el profesionalismo del gobierno es reconocido y América latina va en el sentido que va la Argentina hoy.

-¿Cree que hay seguridad jurídica en la Argentina para las empresas francesas?
-La seguridad jurídica es una condición importante. Pero la resolución de los problemas como en el CIADI es una señal muy fuerte que se envía a Francia. A la vez, Macri llegará a Europa para decir que se arreglaron esos problemas y la Argentina cumplió con sus compromisos. Los inversores deben pedir seguridad jurídica y creo que Macri garantiza eso. El Presidente discute con el sector judicial los pleitos laborales y prepara una reforma laboral que va a cambiar esto. Hay que valorar las reformas que hizo Macri. Pero el inversor también tiene que tener una situación de riesgo que asumir.

-¿No piensa que las situaciones de violencia en las calles como las que se vieron estos días perjudican el clima de inversiones?
-La situación de violencia no me compete a mi juzgar. Lo que veo es que en la calle hubo disturbios. En París la gente también protestaba hace unos años en las calles porque no quería las reformas laborales. El recurso de la calle es un modo lamentablemente tradicional de pelea política y no da una buena imagen evidentemente. Es mejor que las fuerzas del orden de manera profesional controlen la protesta. Pero no se puede juzgar a la Argentina por un período corto de violencia como el que se dio.

-¿Usted cree que la reforma laboral que prevé Macri ayudará a las inversiones externas?
-La reforma laboral puede generar confianza en los inversores. En Francia, por ejemplo teníamos un aparato jurídico del siglo XX que no estaba adaptado al siglo XXI. En Argentina se puede hacer un estado de situación comparable. Vemos positivamente y con interés esta reforma que impulsa Macri. Quizás nuestra reforma puede servir de ilustración de cómo seguir. Argentina debe encontrar su camino y hacerlo a su manera. Pero si las empresas francesas encuentran una situación similar a la que está en nuestro continente va a ser más fácil para ellos y será un factor favorable para la inversión en Argentina.

-¿Qué le va a pedir Macron a Macri para la agenda del G20 en Buenos Aires?
-Como presidente del G20 seguramente se verá una discusión con Macron de ello. Veo un apetito de Macron sobre esto. El hecho de que ambos puedan hablar de ello es importante. Estamos satisfechos de los temas de la presidencia de Argentina en G20 como el futuro de la educación y el trabajo. Pero tenemos también un interés en el tema del cambio climático. Será importante que estas dos personalidades trabajen en la agenda del G20. Estados Unidos es uno de los problemas. Pero porque el presidente de Estados Unidos no quiera hablar del cambio climático no implica que el resto del mundo no pueda hablar del cambio climático. No se puede evitar este tema. Hay muchos temas comunes que hay que discutir y habrá una agenda muy intensa para el G20.