El mismo enojo que se trasluce en las respuestas públicas, las pocas veces que habla, las manifestó en privado Miguel Angel Pichetto. Cuando se reunió con Sergio Massa la semana pasada ya había hablado con el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, y con el vicejefe de Gabinete Mario Quintana.

A los dos les dijo lo mismo: que desde el bloque Justicialista no acompañará el llamado a sesiones extraordinarias y menos aún la reforma laboral que impulsa el Gobierno. El no fue tajante: “Olvídense de la reforma laboral”, advirtió el rionegrino. Habló bastante, les planteó también que antes de discutir cualquier proyecto de ley “hay muchas heridas por cicatrizar” en referencia al fin del año pasado con el Pacto Fiscal y la reforma Previsional. Les dijo también que si están interesados en el proyecto de reforma del empleo no deberían haberse ido muchos ministros de vacaciones a Punta del Este “mientras la economía no arranca”, les reprochó con dureza.

Pichetto fue durante los últimos dos años quien tuvo la llave para el consenso en la Cámara alta, incluso quien dividió el bloque peronista y dejó fuera a Cristina Kirchner, la ex presidente a quien respondió políticamente durante ocho años.

Después de las charlas con los funcionarios macristas Pichetto se juntó con Massa que volvió de Pinamar. Juntos consensuaron lo que el senador había hablado en diciembre con los diputados del Bloque Justicialista y el interbloque Argentina Federal, espejo de su bloque en la Cámara baja, Diego Bossio y Pablo Kosiner.

Fuente: Infobae.