Misterio: desapareció una estación en el mar

10/09/2019 08:16

Del observatorio, de 350 kilogramos, no quedó nada en el Báltico.

Un grupo de científicos que se abocaban a una tarea ecológica en el mar Báltico están desconcertados: un enorme observatorio marino, que pesa 350 kilogramos y cuesta más de 350.000 dólares, desapareció repentinamente.

El dispositivo, que había estado en el fondo del mar desde diciembre de 2016, está gestionado por el Centro GEOMAR Helmholtz para la Investigación del océano. El 21 de agosto a las 20:15 hora local, las transmisiones desde la estación se detuvieron de golpe. Sorprendidos por el suceso, las autoridades de la compañía enviaron a los buzos y cuando estos llegaron, se llevaron una gigante sorpresa: toda la estructura había desaparecido, salvo por un cable de transmisión desmenuzado.

El observatorio estaba en un área restringida frente a la costa norte de Alemania. Los barcos, incluidos los buques pesqueros, no están permitidos en el área. Por ahora, la explicación más razonable es que alguien, más bien un grupo de individuos, eliminado el artefacto. Al mismo tiempo, se descartaron otras posibilidades, como una tormenta masiva, fuertes corrientes o incluso animales marinos debido al peso del instrumento. Lo cierto es que la policía alemana fue alertada del incidente y ahora está investigando, según comunicó GEOMAR.

El recopilador de datos tenía ubicación específica en la salida de la Bahía Eckernförde, que está al norte de Kiel, Alemania, y al sur de la frontera danesa. Estaba a 1.8 kilómetros de la costa, plantada a una profundidad de 22 metros. La estación reunió datos sobre la temperatura del agua, los nutrientes, la salinidad, la velocidad del flujo de agua y las concentraciones de clorofila y metano.

Esta información es utilizada para evaluar la salud del ecosistema en el mar Báltico. Al monitorear estos cambios, los científicos pueden ser alertados de posibles problemas y tomar las medidas requeridas.

“Al principio pensamos en un error de transmisión. Los dispositivos se habían ido, los buzos ya no podían encontrarlos. Cuando llegaron al fondo del mar, la semana pasada, en la ubicación del observatorio solo encontraron el cable terrestre arrancado. Estaba completamente triturado”, contó Hermann Bange, coordinador del proyecto para el Observatorio Boknis Eck, sobre el observatorio que constaba de dos bastidores, uno con un peso de 350 kilogramos.

Fuente: La Mañana de Neuquén.

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