Qué ocurrirá con el barco surcoreano que pescaba ilegalmente en el Mar Argentino

12/02/2019 05:40

Por Fernando Morales

 

Hace pocos días, la Armada Argentina difundió un video en el que se aprecia un avión afectado a la tarea de patrullado marítimo y una enorme cantidad de buques pesqueros de diferentes nacionalidades, en plena tarea de pesca de calamar a muy corta distancia del límite exterior de la Zona Económica Exclusiva Argentina (ZEEA).

Si bien en esa ocasión las naves detectadas no estaban en infracción, su proximidad a aguas con soberanía económica exclusiva de Argentina constituyen una luz de alarma. Es que muchas de esas naves no vacilan en adentrarse en la zona que les está vedada, siguiendo los cardúmenes que en forma permanente entran y salen de la misma.

Apenas un par de días después, la Prefectura Naval Argentina también difundió imágenes. En este caso se trataba de las correspondientes a la persecución y captura del buque pesquero (B/P) O Yang 77, una nave de bandera surcoreana de 60 metros de Eslora (largo) y 10,80 metros de manga (ancho) que era operada por 45 tripulantes, incluido su Capitán.

Contrariando lo que es una práctica habitual en este tipo de embarcaciones “piratas”, el capitán de la nave acató la orden verbal de detención impartida desde el buque guardacostas “Mantilla” (GC-24) y no intentó darse a la fuga. De la misma forma el personal de la Autoridad Marítima Nacional ordenó que no se tocaran las “artes de pesca” ya que, sorprendido en plena tarea, documentar el estado operativo del pesquero resulta fundamental.

El día después de una captura

Durante la tarde de ayer, la Prefectura difundió por primera vez un video que muestra el estado general del O Yang 77 mientras se encuentra retenido en el muelle de ultramar del puerto de Comodoro Rivadavia.

Dentro de las tareas que se realizan en virtud de la normativa vigente, la PNA debe efectuar el arqueo de la pesca ilegal existente en las bodegas del buque. Por norma, cuando una nave es apresada pescando en aguas argentinas se presume que todo el pescado encontrado en su interior fue pescado en forma ilegal, más allá de que una parte pueda haber sido capturada en mar libre. Las imágenes difundidas permiten apreciar compartimentos precintados y personal uniformado en muelle y a bordo.

En este momento, una guardia permanente de la Prefectura se encuentra a cargo de la nave, sin perjuicio que toda la tripulación se encuentra a bordo.  Dado que no hubo resistencia a la detención, no hay delito penal para imputarles. Incluso se puede apreciar al personal extranjero moviéndose con libertad en el interior del pesquero.

No obstante la multa que deberá afrontar el propietario de la nave, a la que se le suman todos los gastos necesarios para la captura y traslado a puerto del buque infractor, un menudo problema le aguarda. La Argentina detenta a través de la Prefectura Naval el carácter de “Estado Rector de Puerto”. En la práctica esto indica que el país tiene facultades para determinar si el estado general de la embarcación y las habilitaciones que pudieran tener su capitán, oficiales y tripulantes se enmarcan dentro de la reglamentación internacional respectiva. Si esto no ocurriera, la Argentina deberá retener la nave en puerto hasta tanto se subsanen las fallas. No sería la primera vez que el propietario de una embarcación de este tipo abandona el buque y a sus tripulantes al ser el costo de reparación muy superior a la multa y el valor de la nave juntos.

 La pesca ilegal no es delito

Contrariamente a lo que se suele creer, la pesca ilegal no constituye un delito tipificado en el Código Penal sino apenas una infracción a la Ley Federal de Pesca 24.922 que solo fija multas en dinero para esta actividad.
Una alta fuente de Prefectura en diálogo con Infobae resume: “La resistencia a la autoridad, el darse a la fuga y tal como ocurre algunas veces, el tratar de embestir con la nave infractora al guardacostas que intenta hacer la aprensión, sí constituye un delito federal y habilita todo el procedimiento previsto para estos casos, el que incluye la ejecución de disparos intimidatorios realizados de forma tal de no ocasionar daño a los tripulantes”.

Por estos días, diversos medios periodísticos y referentes del sector pesquero han elevado su voz reclamando reformas a la normativa vigente. “Si un buque es apresado bajo la legislación actual, obtiene no solo facilidades de pago para abonar la multa, sino de además puede optar por comprar la carga ilegalmente obtenida a precio vil”, sostiene un referente del sector.

Habitualmente estos buques furtivos al completar su carga la alijan (traspasan) a naves nodriza que en todos los casos se mantienen fuera de las 200 millas de la ZEEA. En estas naves la mercadería es procesada, envasada y llevada a los mercados asiáticos o europeos según se trate.

Los pesqueros, en tanto, suelen pasar grandes períodos de tiempo fuera de sus puertos de matrícula y utilizan plazas como la de Montevideo para efectuar aprovisionamiento y reparaciones. Son reiterados los reclamos de las autoridades nacionales a sus pares de la vecina orilla, para que se incremente la severidad de los controles a estas naves, antes de permitirles volver a hacerse a la mar.

Un aliado imprevisto

Días pasados Infobae alertó sobre el malestar que había generado en el sector la decisión de la Subsecretaria de Pesca, de embarcar a bordo del buque de investigación pesquera “Víctor Angelescu” dependiente del INIDEP (Instituto Nacional de Investigación y Desarrollo Pesquero) de dos científicos ingleses para que participen junto sus pares argentinos de una campaña de prospección pesquera.

La tarea del INIDEP es precisamente determinar el estado de los stocks de las distintas especies de peces con interés comercial y recomendar a las autoridades pesqueras cuáles son las capturas máximas anuales que cada especie soporta para no entrar en peligro de extinción. Con esta información se conceden los distintos permisos de pesca a las empresas que operan en la legalidad.

Más allá del descontento inicial, recientes declaraciones del embajador inglés en Buenos Aires, Mark Kent, hacen hincapié en la necesidad de trabajar en forma conjunta con Argentina en el control de la pesca ilegal y la sobreexplotación pesquera.

Hace poco tiempo, junto al canciller argentino el diplomático habilitó la firma de una nueva versión del “subcomité de pesca”, un organismo bilateral con funciones científicas en torno al control del recurso pesquero en el Atlántico Sur.

“Resulta evidente el interés inglés, Malvinas tiene en la pesca su principal fuente de ingresos. Ellos no van a permitir que los pocos recursos con los que cuenta nuestro país para controlar el recurso, lleven a una baja de stocks que ponga en peligro la principal fuente de ingresos Kelper”, indican desde el gremio de los pescadores.

En los próximos días, la Subsecretaría de Pesca estará en condiciones de valorizar la multa que le aplicará al buque surcoreano. Fuentes del sector la estiman en poco más de 250.000 dólares. Habrá que ver si el Armador honra su obligación, o termina abandonando a la nave y a sus tripulantes, lo que normalmente termina constituyendo un nuevo perjuicio para el país.

Fuente: Infobae.

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