Lo que delató al femicida de Agostina Gisfman

01/06/2021 19:17

Juan Carlos Monsalve planificó el femicidio de Agostina y pidió ayuda para concretarlo. Sus pasos quedaron marcados y terminaron por acorralarlo.

Lo que delató al femicida de Agostina Gisfman

Juan Carlos Monsalve, el acusado por el femicidio de Agostina Gisfman, planificó todo para darle muerte a la joven cipoleña e intentó borrar todo rastro posible; pero sus propios pasos terminaron por delatarlo. Las antenas de telefonía, el contrato de alquiler de la camioneta y las conversaciones con su cómplice lo ubicaron tanto en el lugar de encuentro como en el lugar de descarte, el basural de Centenario.

Unos meses antes del femicidio, Monsalve le pidió a Gustavo Chianese -quien está acusado en la causa como cómplice del femicidio- que lo contactara con alguna mujer que ofreciera servicios sexuales. Fue así, que de acuerdo a la teoría de la fiscalía, el 17 de abril se concretó un encuentro -podría haber habido otro con anterioridad- y la joven subió una fotografía al estado de Whatsapp del femicida. De esa manera, la esposa de Monsalve se enteró y «el acusado tuvo un conflicto matrimonial por el que comenzó a buscar a la victima para darle muerte».

De la evidencia recolectada en la investigación a la fecha, se supo que el 10 de abril, Monsalve alquiló la Chevrolet Tracker, la misma en la que posteriormente buscó a Agostina y la asesinó. Si bien no fue confirmado, es posible que en ese momento la haya utilizado para buscar a la joven en el encuentro anterior -del 17 de abril- al femicidio.

Lo cierto es que, una vez que vio afectado su honor, como sostuvo la parte acusadora durante la formulación de cargos, buscó a Agostina para darle muerte. Al no poder ubicarla, le solicitó a Chianese que la buscara y éste accedió a sabiendas de lo que pretendía hacer Monsalve. Incluso en parte de los audios entre ambos surge que le pusieron un precio de 2 pesos con 50 a la víctima.

Cuando finalmente Chianesse, el viernes 14 de mayo, a las 17:39, le confirmó en un audio que había ubicado a Agostina, Monsalve se puso en marcha para alquilar la misma camioneta Chevrolet Tracker. Así lo confiaron los empleados de la empresa de alquiler de vehículos quienes indicaron que el acusado estaba «estaba apurado por alquilarla». Así, a las 18 acudió a la empresa y previo consultar si la camioneta tenía GPS, la rentó hasta el 19, aunque después la devolvió el 20 de mayo.

Así, el viernes a las 19:15, Agostina se subió a la Tracker en la rotonda de Ruta 151 y Circunvalación, donde está el acceso al tercer puente, tal como lo captaron las antenas de telefonía de ese lugar. Luego, las mismas marcaron su recorrido en dirección a Neuquén. Primero en la zona de Parque Industrial, luego en Centenario y por último, en la zona del basural de esta última localidad. Allí, lo captaron tres veces, ya que Monsalve regresó en la camioneta en otras dos oportunidades esa noche.

Evidentemente quería asegurarse de haber logrado su cometido. Es que, una vez que llegó al lugar, en compañía de otro vehículo -sobre quien resta aún identificar al o los ocupantes- arrojó su cuerpo y lo incineró, tal como quedó registrado en «una llamarada» a las 20:36 en el registro de una cámara de una vivienda particular cercana al basural. Al día siguiente, sábado 15 de mayo, fue hallado por una persona que pasaba por allí circunstancialmente.

«El grado de violencia extrema que se utilizó se evidenció en el modo repugnante del que se descartaron del cuerpo y lo prendieron fuego», resaltó el fiscal jefe Agustín García en la audiencia donde calificó la conducta de Monsalve como un «caso de violencia misógina, un femicidio».

Lo que se supo después, tras el análisis de las antenas, es que al día siguiente Monsalve dejó su vivienda en la localidad de Centenario y se dirigió en la misma camioneta Chevrolet Tracker a la localidad de San Javier, en Río Negro. Allí viven familiares de su esposa. El 17 de mayo fue detenido en un operativo policial de rutina sobre la Ruta Nacional Nº 3 cuando circulaba desde Viedma a San Javier, tal como quedó confirmado por el testimonio de una sargento rionegrina, que estuvo encargada del procedimiento ese día.

Luego, Monsalve regresó a Centenario y el jueves 20 de mayo devolvió la camioneta. Fue allí que a los empleados de la empresa les llamó la atención dos cosas: una que estaba lavada por dentro y otra que quería que no queden registros del contrato de alquiler. Sin embargo, no fue hasta después de la audiencia de formulación de cargos contra Chianese que supieron que Monsalve estaba implicado en el femicidio de la joven y advirtieron a la Policía que les había alquilado un vehículo, justo ese mismo día.

Tras devolver la camioneta, sin lograr obtener el contrato, Monsalve volvió a emprender rumbo a San Javier. Pero los investigadores ya tenían indicios que lo iban acorralando y fue así que la madrugada del 25 de mayo, lo detuvieron en un allanamiento a la vivienda donde se estaba alojando en San Javier. La Policía también allanó su casa de Centenario, pero no encontró a nadie. Ese día también se detuvo al cómplice en Cipolletti y fue acusado el mismo día.

«Se ausentó de su vivienda y tareas que cumplía. Dejó su trabajo, todo y se fue a San Javier. Solo volvió a dejar la camioneta y se volvió a ir», habían expuesto los fiscales respecto al intento de fuga de Monsalve, pese a que la defensa argumentó que no se evadió sino que viajó a la casa de unos familiares, la que frecuentaba seguido.

Ya detenido, el miércoles 26 de mayo, aparecieron los que le alquilaron el vehículo y esto llevó al descubrimiento del lavado de la camioneta con el fin de ocultar la sangre humana. Con el fin de ocultar que en esa camioneta buscó a Agostina y la mató con un arma blanca. Si bien el punto exacto en dónde ocurrió el femicidio no se pudo establecer, se conoció con las pericias forenses que la joven fue apuñalada en el interior del vehículo. Luego se descartaron de su cuerpo en el basural.

Así, mientras aguardaba su extradición a la provincia de Neuquén, las pruebas se siguieron sumando en su contra. Finalmente, el domingo 30 una comisión de la Policía neuquina viajó a Viedma, donde había quedado detenido, y lo trajo a esta provincia. Al día siguiente, ayer 31 de mayo, fue sentado en el banquillo de los acusados y escuchó con detalle la teoría que presentó la fiscalía y la evidencia en su contra.

Con cara de acongojado, mirando hacia abajo durante casi toda la hora y veinte que se extendió la formulación de cargos, Monsalve presenció la audiencia desde la Comisaría Primera. Luego fue trasladado a la alcaldía de otra comisaría, donde quedó alojado por otros ocho meses bajo prisión preventiva, tal como le impuso el juez de garantías Cristian Piana, por considerar acreditados los riesgos de fuga y de entorpecimiento. Sobre el último manifestó que estaba fundado entre otras cosas por «quemar un cuerpo», así como «lavar el vehículo en su parte interna antes de devolverlo y pretender hacerse del contrato».

 

Fuente: LMCipolletti.

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