FREDERIC J. BROWN – AFP.
Durante la noche del jueves 27 de agosto y la madrugada del viernes 28, el cielo ofrecerá uno de los fenómenos astronómicos más llamativos de agosto: un eclipse lunar parcial profundo. El espectáculo podrá observarse desde gran parte de América, incluida la Argentina, siempre que las condiciones meteorológicas acompañen.
La Luna llena comenzará a atravesar la sombra proyectada por la Tierra y, poco a poco, una zona oscura avanzará sobre su superficie. En el momento de mayor eclipse, aproximadamente el 96,3 % del disco lunar quedará dentro de la umbra, la parte más oscura de la sombra terrestre. A pesar de la gran cobertura, no se tratará de un eclipse total, ya que una pequeña porción de la Luna permanecerá fuera de esa sombra.
El fenómeno tendrá una duración de varias horas. La fase penumbral comenzará primero, con un oscurecimiento difícil de distinguir a simple vista. Luego llegará la fase parcial, cuando la sombra más intensa de la Tierra comenzará a cubrir claramente la Luna. El máximo se producirá aproximadamente a las 04:13 UTC del 28 de agosto, momento en el que el eclipse alcanzará su mayor profundidad.
En la Argentina, el fenómeno se desarrollará entre la noche del 27 y la madrugada del 28 de agosto y podrá seguirse desde distintas regiones del país. A diferencia de un eclipse solar, no será necesario utilizar protección ocular: la Luna puede observarse directamente durante un eclipse lunar.
A medida que la sombra terrestre cubra la superficie lunar, el sector eclipsado podrá adquirir una tonalidad rojiza o cobriza. Ese color se produce porque parte de la luz solar atraviesa la atmósfera terrestre, donde se dispersan las longitudes de onda azules y las tonalidades rojizas alcanzan la Luna. Por ese motivo, aunque en ocasiones se lo denomine informalmente “Luna de Sangre”, el acontecimiento será técnicamente un eclipse parcial y no uno total.
El evento será además parte de un mes particularmente activo para la observación astronómica. El 12 de agosto se produjo un eclipse solar total y, hacia el final del mes, la Luna volverá a convertirse en protagonista con este eclipse parcial. La NASA incluyó el fenómeno del 27 al 28 de agosto entre los principales acontecimientos astronómicos del mes.
Así, durante unas horas, la noche del 27 y la madrugada del 28 ofrecerán una escena diferente: la Luna llena perderá progresivamente su brillo habitual mientras la sombra de la Tierra avanza sobre ella. Para quienes levanten la mirada al cielo, será una oportunidad para contemplar, sin instrumentos especiales, el movimiento de los tres grandes protagonistas del fenómeno —el Sol, la Tierra y la Luna— en una alineación que transformará temporalmente el aspecto de nuestro satélite natural.