Maradona metió el gol con la mano, sin embargo, el árbitro lo contó por bueno.
La selección argentina protagonizó una de las páginas más memorables del fútbol mundial al derrotar por 2 a 1 a Inglaterra en los cuartos de final de la Copa del Mundo de México. En un estadio Azteca colmado de espectadores, el equipo dirigido por Carlos Salvador Bilardo avanzó a las semifinales gracias a una actuación inolvidable de su capitán, Diego Armando Maradona.
Durante la primera mitad, ambos seleccionados disputaron un encuentro equilibrado y de gran intensidad. Argentina intentó imponer su juego asociado, mientras que Inglaterra apostó por la velocidad de sus delanteros. A pesar de las oportunidades generadas por ambos equipos, el marcador permaneció en blanco al finalizar los primeros 45 minutos.
La historia cambió en el segundo tiempo. A los 51 minutos, Maradona abrió el marcador en una jugada que generó una de las mayores controversias del fútbol. Tras un rebote en el área inglesa, el capitán argentino saltó junto al arquero Peter Shilton y envió la pelota a la red con la mano. El árbitro validó el gol y Argentina se puso en ventaja.
Cuatro minutos más tarde, el mundo fue testigo de una obra maestra. Maradona tomó el balón en campo propio y emprendió una carrera extraordinaria. Superó a varios jugadores ingleses, dejó atrás al arquero y definió con precisión para marcar el segundo gol argentino. La acción fue considerada por especialistas y aficionados como uno de los mejores goles en la historia de los Mundiales.
Con el resultado favorable, Argentina administró la ventaja y controló gran parte del encuentro. Sin embargo, a nueve minutos del final, Gary Lineker descontó para Inglaterra y mantuvo la incertidumbre hasta el último minuto. A pesar de la presión rival, la defensa argentina logró sostener el resultado.
Cuando el árbitro señaló el final del partido, los jugadores argentinos celebraron una victoria que trascendió lo deportivo. El triunfo significó el pase a las semifinales y fortaleció la ilusión de conquistar el campeonato, objetivo que finalmente se concretó el 29 de junio con la obtención de la Copa del Mundo.
El 22 de junio de 1986 quedó grabado para siempre en la memoria colectiva como el día en que Argentina derrotó a Inglaterra y Diego Maradona alcanzó una de las cumbres más altas de su carrera deportiva.