Los estudios de Radio La Barcaza recibieron la visita de Guillermo Pinilla, tatuador oriundo de El Bolsón, quien se encuentra realizando una extensa travesía a pie con un objetivo tan desafiante como solidario: visibilizar la realidad que enfrentan las personas con discapacidad y sus familias en Argentina.
Pinilla inició su travesía desde El Bolsón el pasado 31 de mayo al mediodía. Desde entonces, avanza paso a paso por distintas localidades, dialogando con vecinos, escuchando historias y compartiendo experiencias que reflejan las dificultades que atraviesan miles de familias en todo el país.
Durante su paso por Cervantes, relató que en cada pueblo encuentra personas que se acercan para sacarse fotos, filmar su recorrido, ofrecer ayuda o simplemente conversar sobre problemáticas que muchas veces permanecen invisibilizadas.
El caminante explicó que el motivo de su viaje nace de una profunda preocupación por la situación que viven numerosas personas con discapacidad. Según señaló, muchas familias han visto afectadas prestaciones esenciales, mientras que otras denuncian dificultades vinculadas al Certificado Único de Discapacidad, acceso a medicamentos, transporte y distintos servicios fundamentales para su calidad de vida.
Su destino final es la Ciudad de Buenos Aires. Allí espera llegar a la Casa Rosada para entregar peticiones y hacer llegar los reclamos que fue recogiendo a lo largo del camino. Sin embargo, asegura que el verdadero objetivo trasciende cualquier gestión puntual.
“Yo no siento tu dolor, pero camino junto a vos”, es una de las frases que acompaña su travesía. Con ella busca transmitir un mensaje de empatía, acompañamiento y compromiso social.
A lo largo de la entrevista destacó que las personas con discapacidad tienen proyectos, sueños, capacidades y enormes deseos de participación, pero continúan encontrando barreras en diferentes ámbitos de la vida cotidiana. Por eso considera necesario avanzar en políticas sostenidas de inclusión, accesibilidad e igualdad de oportunidades.
Pinilla entiende que la discapacidad no debe ser observada desde una mirada asistencialista, sino desde el reconocimiento pleno de derechos. Cada kilómetro recorrido representa, según explicó, un mensaje destinado a reducir la brecha que aún existe entre los derechos reconocidos y la realidad que viven muchas personas.
En ese camino también reconoce que está aprendiendo. Comentó que la experiencia le permitió acercarse a realidades que antes desconocía, reflexionar sobre el bullying y la necesidad de generar espacios verdaderamente inclusivos dentro de las escuelas y la sociedad.
Durante su estadía en Cervantes recibió múltiples gestos solidarios. Agradeció especialmente a Fabián, quien le ofreció una hamburguesa, y al cuerpo de Bomberos Voluntarios, donde pasó la noche tras arribar a la localidad. También destacó la ayuda permanente de vecinos que colaboran con alojamiento, alimentos o simplemente palabras de aliento.
“Anoche llegué a Cervantes. Un matrimonio me filmó cuando ingresaba a la localidad y luego fui recibido por los bomberos. Estoy profundamente agradecido”, expresó.
El caminante avanza acompañado únicamente por un carro donde transporta sus pertenencias. Entre ellas lleva una campera que, según contó, le fue obsequiada por un trabajador petrolero durante el recorrido. Son pequeños gestos que, asegura, le permiten seguir adelante.
Lejos de buscar reconocimiento personal, Pinilla insiste en que el mensaje no le pertenece exclusivamente a él. Considera que se trata de una causa colectiva que necesita del compromiso de toda la comunidad.
“Este no es mi mensaje. Es un mensaje de todos. Nadie cambia una realidad caminando solo. Necesitamos compañeros de ruta”, manifestó.
Por ello invitó a vecinos, familias, instituciones y organizaciones a acompañar la iniciativa, ya sea difundiendo el recorrido, caminando algunos metros junto a él o participando en las redes sociales para amplificar el mensaje de inclusión.
Actualmente continúa su marcha rumbo a Buenos Aires sin una fecha determinada de llegada. Mientras tanto, cada parada se transforma en una oportunidad para escuchar, aprender y dar voz a quienes muchas veces no cuentan con espacios para expresarse.
Antes de despedirse de la audiencia de Radio La Barcaza, dejó un mensaje cargado de gratitud y esperanza: “Digo lo que hago y hago lo que puedo, donde estoy y con lo que tengo. Llevo la voz de quienes no tienen micrófono. Gracias a todos por la difusión, por el respeto y por acompañar esta travesía. Respétense, cuiden a sus familias y recuerden que el amor siempre vence al odio”.
Su paso por Cervantes dejó una huella clara: la inclusión no es solamente una palabra, sino un camino que debe recorrerse entre todos.
