La provincia de Río Negro conmemora este 24 de junio el Día del Himno Provincial, una fecha que pone en valor uno de los símbolos más importantes de la identidad rionegrina.
En establecimientos educativos, organismos públicos y diferentes instituciones, la jornada invita a recordar la historia y el significado de la composición que representa a todos los habitantes de la provincia.
La fecha recuerda la aprobación oficial del Himno de Río Negro mediante la Ley Provincial Nº 1037, sancionada el 24 de junio de 1975. La letra pertenece al sacerdote e historiador Raúl Entraigas, mientras que la música es obra del compositor Salvador Gallo.
A través de sus estrofas, el himno destaca las características geográficas y productivas del territorio rionegrino. Los versos evocan los valles, los ríos, la estepa y la cordillera, al tiempo que resaltan el esfuerzo y el trabajo de quienes contribuyen al crecimiento de la provincia.
Durante la jornada, las comunidades educativas y distintas instituciones realizan actividades alusivas para fortalecer el conocimiento de los símbolos provinciales y promover el sentido de pertenencia. El himno se interpreta en actos y encuentros conmemorativos, renovando el respeto por la historia y las tradiciones de Río Negro.
Además, la fecha permite recordar que en 2013 la Legislatura provincial aprueba una actualización de la letra, con el objetivo de reflejar una mirada más inclusiva y representativa de la diversidad cultural que caracteriza a la provincia.
De esta manera, Río Negro celebra hoy una de sus expresiones culturales más significativas. El Himno Provincial continúa acompañando los momentos institucionales y comunitarios, consolidándose como una voz que expresa la identidad, la memoria y las aspiraciones de los rionegrinos.
Himno de la Provincia de Río Negro
I Parte
En el cielo de Argentina
una estrella más brilló:
¡Río Negro, a las provincias
su pujanza incorporó!
Patagónica su tierra,
junto al golfo es bendición:
¡sus riquezas para todos
construyendo la Nación!
II Parte
Por eso vamos alegres, confiados,
a la conquista de un gran porvenir:
todos unidos cual nobles hermanos
en arduas bregas, vivir y morir…
El valle, el río, la estepa, los Andes:
arado y pluma, bien juntos los dos,
han de alcanzarnos el triunfo radiante
bajo el auspicio benigno de Dios.
Letra: Raúl Entraigas.
Música: Salvador Gallo.